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COVID-19: Violencia, falta de información y polarización afectan la salud de adolescentes y jóvenes

Aumento de embarazos en niñas y adolescentes, más denuncias de abuso sexual y un mayor número de personas con VIH, además de la polarización en el debate social, son algunos de los problemas que afectan la salud sexual reproductiva de jóvenes y adolescentes, de los que se habló ayer durante un conversatorio virtual en vivo a través de Facebook y YouTube, en el marco la semana los derechos humanos, fecha que se conmemora el 10 de diciembre.

 

Daniel Ortellado, de la organización Somos Pytyvõhára; Patricia Veiluva, directora de Programas de Salud del Ministerio de Salud, Esperanza Martínez, senadora de la Nación, y Rocío Galiano, Representante Nacional de UNFPA, tomaron parte del conversatorio organizado por el Consejo Consultivo Adolescente y Joven del Fondo de Población de las Naciones Unidas, UNFPA, que está compuesto por 22 chicos y chicasde distintas organizaciones y disciplinas.

 

Rocío Galiano destacó el aporte del Consejo Consultivo, porque “contribuye de una manera sumamente significativa al UNPFA; con sus aportes, podemos hacer ajustes en el abordaje de las acciones y los programas relacionados con adolescentes y jóvenes que impulsamos, y promover incluso nuevas iniciativas”.

 

 

Violencia y falta de educación

Daniel Ortellado, de Somos Pytyvõhara, empezó su exposición con cifras alarmantes del 2020: 2183 (8 por día) denuncias de abuso sexual de niños y adolescentes; 50 consultas por embarazos de niñas y adolescentes por día y 950 casos nuevos de VIH en lo que va del año. Todos estos problemas agravados por la situación de aislamiento y encierro debido a la pandemia de COVID.

 

Para Ortellado, los derechos son vulnerados, en gran parte, debido a que no hay educación sexual: “No tenemos educación sexual en Paraguay, o sí la hay, pero es una cargada de prejuicios e impartida desde la cultura del cháke, del miedo”.

 

 

Relató que la organización Somos Pytyvöhára realizó en el 2018 una encuesta para averiguar de dónde obtenían información sobre sexualidad los niños, niñas y jóvenes, y la respuesta del 95 % indicó que su fuente era internet. Contó además que el servicio de consejería en línea confidencial que brinda la organización (0985 222492) para atender consultas confidenciales relacionadas con la vivencia de la sexualidad es cada vez más utilizado por niños, niñas y jóvenes, que llaman a hacer consultas muy básicas sobre salud, salud sexual, o simplemente buscan un poco de contención: “Quieren ser escuchados sin ser juzgados”, explicó.

 

Servicios para niños y adolescentes

Patricia Veiluva hizo una detallada descripción de los instrumentos con que cuenta el Ministerio de Salud para atender la salud sexual y reproductiva de la población, incluyendo la de niños, niños y adolescentes, así como de los servicios actualmente disponibles.

 

Entre los instrumentos, mencionó el Plan Nacional de Salud Sexual y Reproductiva, la Norma Técnica de Atención Integral para Adolescentes en los Servicios de Salud y la Libreta de Salud del Adolescente y el Manual de atención integral a las víctimas de violencia intrafamiliar y de género.

 

 

Habló de la Red de Servicios de Adolescentes que funciona en 27 localidades y que brindan prestación de salud en la etapa preconcepcional y salud sexual, atención prenatal, parto realizado por personal calificado, prevención y atención de personas en situación de violencia intrafamiliar, sexual y basada en género.

 

También se refirió a la campaña comunicacional Ñañangareko, que busca proteger a las niñas y adolescentes del abuso sexual y el embarazo precoz. “Queremos posicionar la importancia de la educación sexual integral. Lo importante es empezar desde los primeros años del colegio. La educación integral es necesaria porque con ella disminuyen el embarazo y los casos de abuso”, señaló Veiluva.

 

 

Hablar sobre los derechos sexuales

La senadora Esperanza Martínez se refirió a la necesidad de contar con una ley de salud sexual y reproductiva pues “los derechos sexuales y reproductivos son derechos humanos fundamentales, que necesitan de un abordaje integral en una política pública”.

Habló sobre la necesidad de debatir sobre el tema, pero apostando a un diálogo franco, basado en conceptos e información científica y no en la estimagtización de conductas. “Todas las personas somos capaces de escuchar, de entender y de tomar nuestras propias decisiones sobre este tema”.

 

 

Expresó que algunas personas hacen afirmaciones con el objetivo de crear falsas polémicas y provocar una polarización en la sociedad, para romper con la capacidad de diálogo.

 

Fernando Krug, representante del Consejo Consultivo, cerró el conversatorio señalando la necesidad de crear más espacios para seguir debatiendo, pero de manera abierta y tolerante.

 

Información clave

A lo largo del 2020, UNFPA y sus aliados estratégicos han desarrollado campañas para brindar información clave sobre salud sexual y reproductiva a mujeres adolescentes y a la población en general. Este conversatorio se enmarca entre esas acciones.

 

El Consejo también presta atención a demanda de la salud mental de los adolescentes y jóvenes, un grupo particularmente afectado en esta pandemia, porque muchos de ellos dejaron de asistir a clases, perdieron seres queridos o quedaron sin trabajo.